Ricardo Zamora Martínez

Ricardo Zamora Martínez, un futbolista y entrenador español, nació en 21 de enero de 1901 y falleció en 8 de septiembre de 1978. Jugó como portero para, entre otros, RCD Espanyol, FC Barcelona y Real Madrid. Como internacional jugó para Cataluña y España. Como entrenador, ganó dos títulos de La Liga con Atlético Aviación y dirigió brevemente a España.

Zamora, apodado El Divino, se destacó por llevar una gorra y un jersey blanco de cuello polo en el campo, un aspecto copiado más tarde por varios de sus contemporáneos. Él afirmó que era para protegerlo tanto del sol como de sus oponentes. Como portero, fue principalmente conocido por su atletismo, reflejos rápidos, habilidades para detener tiros y valentía en la portería. En 1929, cuando jugaba para España contra Inglaterra, siguió jugando a pesar de romperse el esternón. España ganó el juego 4-3, convirtiéndose en el primer equipo de fuera de las Islas Británicas en derrotar a Inglaterra. Zamora también es recordado por un espectacular salvamento de última hora que hizo en la final de la Copa del Presidente de la República de 1936 mientras jugaba para el Real Madrid contra el FC Barcelona. Considerado como uno de los mejores porteros de su generación, junto con Gianpiero Combi y František Plánička, así como uno de los mejores de todos los tiempos, en 1999, el IFFHS lo eligió el mejor portero español, así como también como el cuarto mejor en Europa y el quinto mejor en general – del siglo XX; en el mismo año, fue votado como uno de los mejores jugadores del siglo XX por la revista World Soccer. El premio al mejor portero de la Liga, el Trofeo Ricardo Zamora, lleva el nombre en su honor. Zamora fue también el jugador con más partidos de España durante 45 años hasta que fue superado por José Ángel Iribar.

Zamora también fue objeto de controversia a lo largo de su carrera. Supuestamente disfrutaba bebiendo Cognac y fumando hasta tres paquetes de cigarrillos por día. Durante los Juegos Olímpicos de 1920 fue expulsado contra Italia después de golpear a un oponente y en el camino de regreso del mismo torneo fue arrestado, encarcelado y multado por intentar contrabandear habanos. En 1922 fue suspendido por un año cuando mintió a las autoridades fiscales sobre la firma de la tarifa que recibió cuando regresó al RCD Espanyol. También recibió 40,000 pesetas de la tarifa de 150,000 peseta que lo llevó del Espanyol al Real Madrid.

Las aparentes lealtades políticas de Zamora también fueron objeto de debate y controversia. A pesar de jugar regularmente para el XI catalán, fue acusado de rechazar el nacionalismo catalán. En 1934 recibió una medalla de la Orden de la República por su tocayo Niceto Alcalá-Zamora, presidente de la Segunda República Española, pero durante la Guerra Civil española fue explotado por propagandistas nacionalistas y jugó en un juego de beneficencia por su causa. Durante la década de 1950 fue galardonado con la Gran Cruz de la Orden de Cisneros por Franco.

Murió en 1978 y está enterrado en el cementerio de Montjuïc en Barcelona.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *